Ser madre ya es una tarea complicada de por sí, y si además te mueve todo lo que tenga que ver con el movimiento slow, este artículo te interesa.

Comportarse y predicar con el ejemplo bajo una filosofía slow no es fácil y esto no es ninguna novedad. Si además le sumas las peripecias diarias que haces en casa y/o en tu trabajo y un innombrable número de obstáculos que se te cruzan a diario para ser una madre ejemplar, la tarea se va complicando.

decalogo-mama-slow

Pero tu sigues ahí, en tus trece. Porque eres madre y quieres lo mejor para tus hijos y ahora ya no te puedes echar atrás (porque no quieres echarte para atrás) y el movimiento slow te corre por las venas.

Así que si te encuentras en este momento, más o menos avanzada en la carrera, apunta el decálogo de la madre slow. Un decálogo con el que nos permitimos relajarnos y ser felices durante este camino. Que en el fondo, es lo que importa.

  1. Soy imperfecta, sí, y los pequeños gestos son los que cuentan.

  2. No soy 100% slow las 24 horas del día, los 365 días del año. No es viable.

  3. Sonrío porque la vida es bella, y vivida a un ritmo lento se deja vivir mejor.

  4. A veces llego tarde a los sitios porque me gusta saborear los momentos en los que mis hijos se paran tropocientas veces o juguetean por el camino.

  5. En mi lista de la compra no todo es eco, vegano o orgánico. Me doy permiso para provar otras cosas y validar su calidad o sabor.

  6. No siempre hago planes para salir al campo o a la playa e incluso a veces cojo el coche porque las cirscuntancias así lo han requerido.

  7. Me gusta el café y/o el te. No siempre amanezco con agua con limón o un zumo verde.

  8. Por mucho que lo intente, tengo prendas que no son sostenibles al 100%. Siempre que puedo actúo con sentido. Y con la ropa de mis hijos me pasa lo mismo.

  9. No pretendo que mis hijos prediquen con mi ejemplo y menos aún cuando superan cierta edad. Lo que les he enseñado hasta ahora espero que les sirva en un futuro.

  10. En definitiva, vivo la vida slow sin complejos y con imperfecciones.

Sé sincera contigo misma, lucha por lo quieres y no te sientas obligada. Los pequeños gestos son poderosos al igual que los bonitos momentos que vives con los tuyos.

FELIZ DÍA DE LA MADRE

Compártelo si te ha gustado y así todo el mundo te comprenderá más y mejor y podréis echaros unas risas también 😉