Si internet fuera un país, sería el sexto más contaminante del mundo. Y el correo electrónico es el rey del consumo de energía. Ahora puedes reducir la energía que consume tu estrategia marketing, empezando por el email.

Hoy en día abrimos el correo electrónico a diario, varias veces al día e incluso lo dejamos abierto en un constante ir y devenir de información que viaja por internet.

¿Te confieso algo? Soy una acumuladora compulsiva de emails. Estoy suscrita a unas cuantas newsletters, seguramente a muchas más de las que debería. Pero es que hay tanta y buena información, formas distintas de comunicar, campañas y marcas, que me cuesta dejar de suscribirme a muchas de ellas. A menudo, quiero pensar que son gajes del oficio.

Hace un tiempo, intenté mantener mi bandeja de entrada en la mínima expresión. Hecho que me liberaba muchísimo, mentalmente. Pero hay épocas y semanas en las que no me doy ni cuenta y se vuelve a llenar con cierta facilidad.

La verdad es que soy muy fan del email marketing, porque considero que los mensajes más importantes y claves de cualquier campaña, se envían sí o sí, por correo electrónico. Y se quedan ahí, en tu bandeja de entrada, hasta que decides abrirlos.

La comunicación por correo electrónico con tus potenciales clientes te ha aportado muchas cosas buenas, como la eficiencia, la visibilidad y el acceso directo a tu cliente potencial.

Además, usado en cierta medida es una buena herramienta de marketing digital y de ahorro energético.

¿Sabías que vaciar tu correo electrónico contribuye a reducir tu huella de carbono?

La famosa nube, en la que guardamos fotos, archivos, contactos y que almacena también nuestros correos, consume mucha más energía de la que nos imaginamos.

Parece algo etéreo, que no pesa, que está ahí arriba, lejos, que no vemos, ni podemos tocar, ni oímos. Pero consume una cantidad más que abundante de energía y agua.

Cada segundo se envían más de 2 millones de correos electrónicos. Toda esta información se almacena en servidores que requieren energía tanto para funcionar como para refrigerarse. Según un artículo de National Geographic, todo el tráfico digital, que incluye los 38 millones de whatsapp, las 266.000 horas de Netflix, los 4,3 millones de vídeos de YouTube y las 3,7 millones de búsquedas de Google que se realizan cada minuto, consume un 7% de la electricidad mundial y genera el 2% de las emisiones globales de CO2.

Un correo electrónico cargado de información puede tener una huella de carbono de 50gr de CO.

Y si borras 30 mensajes de tu bandeja de entrada, puedes ahorrar 222 W, el equivalente a una bombilla de bajo consumo encendida durante todo un día.

Si tienes una marca, empresa o proyecto puedes adoptar nuevos hábitos para reducir la energía que consume tu estrategia de email marketing:

  • Adopta una periodicidad de envío razonable. A menudo es más eficiente enviar menos newsletter, pero con contenido de mejor calidad. Encuentra tu periodicidad ideal, pensando en tu cliente potencial, y también en el planeta.
  • Usa imágenes con baja resolución. Cuando más alta sea la resolución, más pesará el archivo y más datos tendrá que almacenar internet. Utiliza herramientas como Photoshop o Squoosh, para bajar la resolución de tus imágenes al máximo.
  • Utiliza herramientas para compartir archivos con todo tu equipo, para evitar el envío constante. Estos datos almacenados también consumen energía, pero menos que si la enviamos como adjunto en varios correos electrónicos.
  • Una vez hayas finalizado una campaña o un proyecto, descarga los archivos de tus campañas de las plataformas compartidas a tu ordenador. Así liberarás espacio de los servidores y ahorrarás energía.

Salvar el planeta con tu estrategia de email marketing es muy fácil. ¿Te animas a aplicar estas medidas? ¿Tienes otros hábitos que reducen la huella de tu tráfico digital? Si te apetece, cuéntamelo en los comentarios.